Acaba de irse Esperanza, ¿Qué estará pensando ahora? Que seguramente aún este bajando en el ascensor que le lleve al hall del hotel, cuando he visto entrar a Braulio en la habitación seguido de aquella chica, me ha parecido ver a mi Esperanza, los mismos ojos decididos, el mismo rostro y el mismo pelo de su abuela. Mi nieta Esperanza me ha parecido una chica atractiva, inteligente, se la nota demasiado esa impaciencia que da la juventud, el encuentro ha sido para mi completamente inesperado, Braulio, se ha plantado delante de mi y me ha dicho que no soporta más esta situación, es la primera vez que Braulio me empieza a parecer alguien interesante, hasta ahora le he utilizado como a un objeto más de mi escritorio, este ataque de personalidad me ha desvelado a un Braulio con capacidad, con iniciativa, hasta él mismo se ha sorprendido, bien, me alegro por él.
Ha hecho las presentaciones, Esperanza, D. José Antonio, yo me voy, estaré en el bar del hotel, si alguno de los dos me necesita, y ha salido por la puerta, no ha esperado mi ataque de cólera, ni mi aprobación creo que ya le da igual lo que yo piense y eso, es eso es lo que me alegra.
-- Qué es esa historia de que eres mi abuelo?,
Me ha soltado de pronto, sin ni siquiera extenderme la mano, ni mucho menos darme dos besos, a sonado desafiante, pero no tanto, ha sonado hasta cierto punto divertido, no se me ha gustado como ha sonado, se ha sentado en una de las butacas, por supuesto sin esperar invitación alguna, y yo la he imitado
-- ¿quieres beber algo?
-- No, mira, esto es muy raro, no se quien eres, no se de que va el chico este que dice que es cura que me ha traído hasta aquí, pero sobre todo, ¿Por qué vas diciendo que eres mi abuelo?
-- ¿Sabes que te pareces mucho a tu abuela Esperanza?
-- todos me lo dicen
-- yo conocí a tu abuela en Guatemala,